quisiera...a medias
Quisiera ser barco a la deriva en los mares de tu pensamiento, pero me limito a ser pescador que en la orilla mira al cielo esperando a que algún pez despistado pique el anzuelo.
Quisiera ser astronauta en tu pelo, pero me falta valor para cruzar la galaxia que nos separa. Siento ser un terrícola cobarde pero tu pelo está tan lejos de mis manos que me da vértigo. Tu universo está a años luz de mi rutina, y quiero atravesarlo y tocarte... Nadar entre tu pelo con mi traje de astronauta, olvidarme de la cuerda gravedad y abrazarte flotando entre las estrellas.
Así comenzaría a ser yo. Porque yo sin ti no soy más que eso, un terrícola acobardado que no quiere más cordura que la que rompe tu mirada (...)
/Este planeta se me hace cada vez más pequeño. ¿Te acuerdas de mi? Yo no puedo recordar cuánto tiempo llevo aquí, ni sé porqué no has llegado todavía. Al principio estaba bien, así, sin ti, pero despues, con el paso del tiempo, su luz se fue apagando... y yo ya no podía salir a bailar entre las supernovas, ni mirar cómo estallaban las mil estrellas que cruzan mi galaxia (porque estallaban en mi interior, ahora lo sé, me iba deshaciendo por dentro lentamente, sin darme cuenta, y como yo mi planeta triste, cada vez más triste...) ¿Cuándo vamos a romper todos los cielos que nos separan y a empezar a vivir como peces de colores? Este es un mensaje de auxilio. Ven, por favor, te necesito para dejar de ser una personita perdida en un planeta en mitad de ninguna parte./
(...) Años luz sobre mi espalda cubren de polvo tus últimas fotografías... Cuando decías que nunca te separarías de mi... ¿Qué queda ahora de todo aquello? Quedo yo, y tu voz azul en mi memoria, recordándome todos los días donde estoy, y preguntándome a gritos qué hago aquí. Repaso canciones, tu recuerdo me escuece más que esta soledad soportable. A veces puedo ver tu sombra acechando entre las extrañas formas de este planeta gris. Y es entonces cuando vuelvo a echarte de menos.
